Hoy, 25 de noviembre de 2025, se cumplen exactamente **69 años** de uno de los momentos más decisivos de la historia cubana y latinoamericana: a la 1:30 de la madrugada del 25 de noviembre de 1956, el yate Granma zarpó del puerto de Tuxpan, Veracruz, México, con 82 revolucionarios a bordo bajo el mando de Fidel Castro.
El viejo barco, comprado de segunda mano y con capacidad para apenas 12 personas, llevaba armas, combustible, víveres y la voluntad indoblegable de derrocar la dictadura de Fulgencio Batista. Siete días después, el 2 de diciembre, tocaron tierra cubana en Playa Las Coloradas. El 5 de diciembre fueron sorprendidos en Alegría de Pío; la mayoría cayeron muertos o prisioneros. Solo sobrevivieron entre 12 y 22 hombres que, reagrupados en la Sierra Maestra, encendieron la llama definitiva de la Revolución que triunfaría el 1 de enero de 1959.
Sesenta años exactos después de aquella partida, el **25 de noviembre de 2016**, Fidel Castro falleció en La Habana a los 90 años. La coincidencia de la fecha —el mismo día del calendario en que había iniciado su viaje hacia la historia— convirtió ese 25 de noviembre en un símbolo perfecto del inicio y el cierre de su vida revolucionaria.
Hoy, al cumplirse **69 años** de la salida del Granma y casi 9 años de la partida física del Comandante, su legado sigue debatiéndose, cuestionándose y defendiendo con la misma pasión que acompañó aquel yate sobrecargado rumbo a Cuba en 1956.
Porque, como él mismo dijo en el juicio por el asalto al Moncada:
>La historia me absolverá.
Y 69 años después, la historia todavía está escribiendo su veredicto.
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